Hasta siempre, Comandante

[…] cuando los hombres llevan en la mente un mismo ideal, nada puede incomunicarlos, ni las paredes de una cárcel, ni la tierra de los cementerios, porque un mismo recuerdo, una misma alma, una misma idea, una misma conciencia y dignidad los alienta a todos.

Fidel Castro (1953: 27)

El mundo está repleto de entidades que bien dejan traslucir lo intrascendente de las acciones humanas; el conteo del tiempo es uno de estos elementos. De ahí que podamos tener siglos cronológicos, por un lado, y siglos históricos, por el otro. Mientras que los primeros comienzan en el año 1 de cada centuria (el siglo XXI inició en el 2001, y no en el 2000, como muchos supusieron); los siglos históricos “se construyen […] a través de las diversas duraciones de los fenómenos que dentro de ellos se despliegan” (Aguirre, 2002: 9); es decir, por ejemplo, el siglo XX daría real comienzo con el desmembramiento del Imperio austrohúngaro en 1919, y finalizaría en ese año aciago de 1989, cuando el Muro de Berlín, por su parte, también se cayera a pedazos. Sin embargo, ello no impide que los siglos, una vez terminados, dejen tras de sí remanentes aun no míticos de la época atravesada; pues estos bien pueden sembrar agudos indicios que deslumbran al florecer en aquellas miradas no entumecidas por la sórdida artillería de la victoria -menos aun cegadas a causa de una errante rabia. El Comandante en Jefe Fidel Alejandro Castro Ruz era, hasta la noche de ayer, uno de esos grandes vestigios vivientes.

Uno bien pudo no estar de acuerdo con Castro, ni adorar sus pasos o aprobar sus lineamientos y estrategias una vez en el poder; ello, empero, no implica que no se reconociera en su figura el último gran bastión de la ahora ya extinta tradición revolucionaria; el último cofrade de esa «generación de Gigantes» que lograría engalanar un poco, al menos, toda la desesperanza y podredumbre que vició el estrago del siglo XX. 1924, primero; ahora 2016.

Hasta siempre, Comandante.

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REFERENCIAS

Aguirre, C. A. (2002 – 2014) Antimanual del mal historiador. O ¿cómo hacer hoy una buena historia crítica? México: Contrahistorias.

Castro, F. (1953) La historia me absolverá. En: Castro, F. (2008 – 2012) Tariq Ali presenta a Fidel Castro. Las declaraciones de la Habana. Madrid: Akal.

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